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Sus piernas se volvieron como de gelatina

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Esto puede deberse a varios factores, y sin analizar a la participante no se puede afirmar una causa única. Sin embargo, si ocurrió durante una carrera de 8km en alguien que no había entrenado, las explicaciones más probables son:

  1. Fatiga muscular extrema (la causa más frecuente).
    • Los músculos de las piernas llegan a un punto en el que ya no pueden generar suficiente fuerza.
    • Se agotan las reservas de energía (sobre todo glucógeno muscular).
    • Se acumulan productos del metabolismo y el sistema nervioso reduce la capacidad de activar las fibras musculares.
    • La sensación es que “las piernas no responden” o “se apagan”.
  2. Fatiga neuromuscular.
    • No es solo un problema del músculo, sino también de la comunicación entre el cerebro, los nervios y el músculo.
    • El cuerpo disminuye la fuerza que puede producir para evitar un daño mayor.
  3. Agotamiento por esfuerzo.
    • Si además había calor, deshidratación o no había comido adecuadamente, la pérdida de rendimiento puede ser mucho más intensa.
    • Puede acompañarse de mareo, debilidad general y dificultad para mantenerse de pie y por más que se esfuerce por hacerlo.
  4. Hipoglucemia (menos frecuente, pero posible).
    • Si la persona llevaba muchas horas sin comer o tenía reservas bajas de energía, una bajada de glucosa puede producir debilidad importante.

¿Por qué se caía?

Cuando las piernas ya no pueden generar la fuerza necesaria para sostener el peso corporal, ocurre lo que coloquialmente muchos corredores llaman “quedarse sin piernas”. En términos médicos se habla de fatiga muscular aguda o fatiga neuromuscular inducida por el ejercicio extremo que llevan al cuerpo. No es un diagnóstico en sí, sino una consecuencia del esfuerzo.

¿Es normal?

En alguien sin entrenamiento que intenta correr 8km seguidos, sí puede ocurrir. Es especialmente probable si:

  • salió demasiado rápido;
  • nunca había corrido esa distancia;
  • no estaba acostumbrada al esfuerzo;
  • hacía calor;
  • estaba deshidratada o había comido poco.

¿Cuándo sería preocupante?

Si además presentó alguno de estos signos, debería ser valorada por un profesional:

  • pérdida del conocimiento;
  • dolor intenso en una sola pierna;
  • incapacidad para mover las piernas que persiste horas después;
  • confusión;
  • fiebre o golpe de calor;
  • orina muy oscura después del ejercicio (podría sugerir una lesión muscular importante).

En la mayoría de los casos, en una persona sana y sin entrenamiento, la explicación es simplemente una fatiga muscular extrema por un esfuerzo muy superior al que el cuerpo estaba preparado para realizar, que puede llegar al punto de que las piernas no sean capaces de sostener el cuerpo temporalmente.

Podemos darnos cuenta que la participante no lleva la vestimenta adecuada y ni el calzado adecuado para esta actividad lo cual podría haber sido un factor más de su inconveniente.

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